AT Visions: Mortal Kombat: Prologo

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Mortal Kombat: Prologo

Tengo el placer de presentaros el prologo de la siguiente serie regular de Han más Sólo, autor que nos sorprendió con "El Avatar de Frythan"(ganadora de varios premios AT-2006)y que mes sí mes no nos divierte con algun que otro combate en la serie revelación de la temporada, "Contest of Champions". Se trata nada más y nada menos que de "Mortal Kombat" basada en la saga de videojuegos del mismo nombre. Disfrutad del prologo, porque pronto comenzará el combate. ¡Finish Him!




TODO TORNEO TIENE UN COMIENZO

Antes de que Asia, y el mundo, se conociesen como se conocen ahora, existía...Rokugán. Un vasto territorio controlado por varios clanes, siempre bajo el mandato y legado de aquel que era conocido como”El campeón Esmeralda”, dicho así debido al color de su armadura, verde Jade, ideal para combatir contra la Oscuridad Sonriente, o a las fuerzas de Fu Leng, hechicero de Maho o magia prohibida, exiliado por siempre en el Pozo Purulento, en las Tierras Sombrías. Cerca de las Tierras Sombrías hay un gran Castillo o Cuartel, del Clan Dragón, fieros guerreros y, en algunos casos, expertos en la magia de Rokugán. Ellos controlan la única puerta de acceso que da a las Tierras Sombrías, para evitar que nada salga de ahí por las noches, y para purificar a aquel que haya osado entrar por el día, y así evitarle la corrupción de la Sombra: algo que todo aquél que entre en las Tierras Sombrías, y consiga salir, puede portar. Los clanes Grulla o Escorpión veían con malos ojos que un clan como el Dragón, tuviera solamente el control sobre las Tierras Sombrías. Otros, como el Cangrejo, el León, y el Unicornio, verían con buenos ojos tal control: muchos de sus bushis (soldados), y shugenjas (magos), murieron a manos de las horrendas criaturas y de la ponzoña existente en el agua y otros alimentos del lugar. Los Ronin estaban al margen de la posesión del control, y suelen entrar para conseguir algo de renombre, y porque no decirlo, fortuna, no sólo por el testimonio que pudieran contar a su regreso, sino por objetos que se han quedado allí, quien sabe si benditos aún...o malditos por las energías del lugar.

Una noche, la vida cambiaría para el aprendiz de shugenja Dragón Shang Tsung. Alto, de rasgos serios, pero algo delgado y fibroso, lo suficiente para convertirse en blanco de las bromas y ataques de los bushis Dragón, e incapaz de revelar sus sentimientos a la joven de sus amores: la señorita Ichigo Kurumada, la hija del jefe del clan Kurumada. Una noche, Tsung sentía una voz que le llamaba, a él sólo, a nadie más. Dicha voz le haría abandonar su catre, y sigilosamente, salir de su cuarto, rumbo al bosque cercano a la entrada a las Tierras Sombrías. No hacía calor y todo permanecía en calma, al menos hasta que Tsung oyó a una vieja voz hablarle, la del bisabuelo Kurenai:

-Esperaba que vinieras, bisnieto Shang Tsung.

La voz sonaba serena y tranquila, aunque no se veían sus facciones y cuerpo, algo llamativo, porque según le dijeron a Shang Tsung, su bisabuelo Kurenai murió hará...10 años.

-Kurenai...me dijeron....que moriste, que moriste allá en las Tierras Sombrías.

-Los que te dijeron que había muerto son los mismos que se burlan de ti, Shang Tsung. He visto como te tratan, un trato indigno para alguien como tú. Eso se acabará pronto.

-Dime, bisabuelo Kurenai, dime pues que hacer.-La voz de Tsung sonaba emocionada y acelerada. No todas las noches uno se encuentra con un familiar al que se creía muerto, y mucho menos que le ayude a salir de su lastimera situación.

-Acércate a mi, Shang Tsung, te diré lo que harás...y te daré algo que te ayudará.

Shang Tsung se acerca a donde procede la voz del bisabuelo Kurenai, y nota una fría mano tocar la suya. Un brillo surge de dicha mano fría, que recorre la mano de Tsung, hasta que se apaga. Tsung está temeroso y asombrado al mismo tiempo.

-Bisabuelo Kurenai...que me ha hecho, que me ha...

-Ayudado, más bien. Te he pasado una habilidad que sólo los elegidos pueden tener: vigor eterno. Vivirás más que la gente normal, y por muy viejo que seas, conservarás la vitalidad de joven. Ahora escucha mis palabras: cada noche estaré aquí, y te enseñaré lo que hay que saber. Cuando llegue el momento, te lo haré saber. Ahora, vete.

Pasaron días, semanas...hasta que el momento...llegó: Gatsu, el más fuerte, y a la vez más grande de los jóvenes aspirantes a bushi Dragón, llegó a hacer otra de sus bravatas, pero ésta vez Tsung le retó.”A muerte”, dicen que le llegaron a oír.

Llegó la Dama Luna y el combate se inicia: vestidos con los típicos trajes bushi de entrenamiento, Gatsu y Shang Tsung comienzan a estudiarse el uno al otro, bajo la mirada de los demás aspirantes a bushi, que animaban a Gatsu.

-No tienes nada que hacer contra mí, esmirriado Shang Tsung, no debiste de haberte instalado aquí, en el castillo Kurumada.

-Ya lo veremos, mole de músculos sin seso.

Ante tal provocación, Gatsu se abalanza con sus brazos a Shang Tsung, que se levanta, y con los talones de sus pies, tras dar un espectacular giro, golpea los hombros de Gatsu. Los brazos de Gatsu se quedan romos, por no decir inoperantes. Tsung, una vez de pie y restablecido, se dirige a un doloroso Gatsu:

-Ahora atácame, vamos.

Los que animaban a Gatsu estaban enmudecidos ante la proeza de Tsung, crecido y retador. Gatsu se vuelve a la desesperada sin sentir sus brazos, colgándolos cual pesos romos, encontrándose con un puñetazo de Shang Tsung...al corazón. Los presentes veían como los ojos de Gatsu se tornaron blancos del impacto, cayendo como si el empuje de un ariete cargado por 500 o 1000 hombres golpease su pecho. En el suelo del tatami de entrenamiento, Gatsu sufría convulsiones. Tsung se dirigía hacia Gatsu, colocándose en cuclillas y le dijo una frase que con el tiempo Tsung volvería a decir más veces:

-Es la fatalidad.

Los demás aspirantes a bushi, acudieron a ver el estado de su líder, Gatsu, viendo como continuaba sufriendo convulsiones. Uno de sus más leales, Panchirou, retaba entre lágrimas a Tsung.

-¡Tsung, eres un asesino, mereces morir!

-Adelante, inténtalo.

Panchirou se lanza directamente hacia Shang Tsung, esta vez equipado con una daga. Tsung ni se mueve, y cuando Panchirou se decide a asestar su golpe de gracia, recibe una patada de Tsung en la cara, desestabilizándole, y dejando la daga en el aire, daga que es cogida por Tsung...y clavada en el pecho de Panchirou, muriendo casi en el acto. Tsung pasa su mano al rostro de Panchirou, y un brillo aparece en la cara del joven fallecido aprendiz de bushi, brillo que pasa a la mano de Shang Tsung, que dice otra frase que se convertiría en su sino:

-Tu alma es mía.


CONTINUA PRÓXIMAMENTE EN “MORTAL KOMBAT”

1 comentario :

Yota dijo...

Buenas no suelo postear por aquí pero me leo muchos de los fan-fics.

Así que nada a seguir así y que ganas tengo de que comience este otro fic de Mortal Kombat de mi compañero bogero