AT Visions: Relatos
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lunes, 16 de julio de 2012

EL CLUB DE LOS PERDEDORES:La Resurrección del Mal Cap. 3

Castle Rock y Action Tales presentan:

El CLUB DE LOS PERDEDORES


2 Parte: La Resurrección del Mal

Capitulo 3

 Escrito por Miguel Ángel Naharro















3

Las hermanas de Ethain

Roland Deschain se mojó la cara con el agua fresca y limpia y el reflejó de su rostro cansado y agotado le devolvió la mirada.
Una de las hermanas le observaba atentamente, con el rostro serio y sin quitarle el ojo de encima. No pudo menos que comprenderla a la perfección, su aspecto desaliñado y sucio seguramente resultaba cuanto menos inquietante para las personas de buena voluntad.
—No se preocupe, hermana, no tienen nada que temer  de nosotros. —aseguró Roland con una sonrisa conciliadora.
La hermana, una mujer ya entrada en años con expresión afable le devolvió la sonrisa.
— Jesús Hombre nos ayude si no sabemos confiar en la gente que llega pidiendo ayuda a las puertas del convento. —señaló la hermana.
Roland se llevó instintivamente la mano a la cartuchera donde aguardaba su revólver.
—En la casa del señor no está permitido llevar armas. Aquí no son necesarias. —observó la hermana.
Roland asintió comprensivamente.
— ¿Dónde están mis amigos?

lunes, 21 de mayo de 2012

EL CLUB DE LOS PERDEDORES:La Resurrección del Mal Cap. 2

Castle Rock y Action Tales presentan:

El CLUB DE LOS PERDEDORES


2 Parte: La Resurrección del Mal

Capitulo 2

Escrito por Miguel Ángel Naharro











                                                                2
                                 Pat ve unos curiosos carteles

Patrick Danville bostezó mientras introducía los libros de texto en la mochila. Se había ido a dormir muy tarde y eso le estaba pasando factura, aunque valió la pena realmente. Dos o tres días a la semana quedaban en el cobertizo de los Barrens; que poco a poco se había transformado en algo similar a la sede de los Perdedores. Angelica, Georgie y él se reunían allí para contar historias de miedo, reírse contado anécdotas divertidas o comentando los libros que leían, elegían un libro nuevo cada semana y luego cada uno explicaba sus impresiones sobre la historia. Era algo que repetían desde que Roland, Jack Bateman y Mike Hanlon se marcharon atravesando la puerta ignota. No se olvidaban de ellos, hablaban muy a menudo sobre lo que estarían haciendo y si los volverían a ver pronto. Pat no sabía cuánto tardaría, pero en su interior sabia que sus caminos se volverían a encontrar, de eso no tenía ninguna duda.

miércoles, 9 de mayo de 2012

EL CLUB DE LOS PERDEDORES: La Resurrección del Mal cap. 1

Castle Rock y Action Tales presentan:
 El CLUB DE LOS PERDEDORES

La Resurrección del Mal
Capitulo 1
Escrito por Miguel Ángel Naharro















                                                                1
                                   Forasteros en tierra extraña

Mike Hanlon observaba aún sin salir de su asombro el desolado paraje donde se encontraban. El sol les castigaba con sus abrasadores rayos y el calor era sofocante, era todo yermo y apenas sin vegetación y aparentemente sin vida. No dejaba de preguntarse qué demonios le había hecho decidirse a cruzar la puerta, a seguir al pistolero en su extraña cruzada. Negó varias veces con la cabeza. Sabía perfectamente porque lo hizo. Una palabra se formó en su mente: Ka-Tet.[1]

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Relatos AT: The Enterprise Conspiracy cap. 1

Episodio I: Una curiosa serie de ascensos

Jean Luc Picard, el Almirante Jean Luc Picard, miraba el vacío al otro lado de su despacho, a través del vapor que brotaba de su suculenta taza de Earl Grey. No estaba feliz con su ascenso; pero ya se había negado demasiadas veces a abandonar el puente del USS Enterprise y -a su edad- pasar a esta "nueva etapa" era casi inevitable. "Tómalo con calma, Jean Luc", le había dicho la Almirante Janeway, "el Almirantazgo sabe de tu habilidad para la diplomacia; dudo mucho que vayas a pasar demasiado tiempo en una oficina".
Pero, más allá de su disconformidad personal, había "algo" en torno a los más recientes ascensos dentro de la Flota Estelar que dejaba demasiados cabos sueltos en la analítica mente del ex Capitán del Enterprise. Tal como él había sido prácticamente "forzado" a aceptar el rango de Almirante, Will Riker había sido empujado a la capitanía de la USS Titan y, tras la misteriosa muerte de la Capitana A'Nahl, había tomado el mando de la USS Cabot.

Pero la serie de curiosas promociones no acababa con Picard y su "Number One". Deanna Troi había aceptado una jugosísima oferta para ser la Directora de la Facultad de Psiquiatría en la UCLA que la alejaba, al menos físicamente, de su eterno compañero Will Riker; Beverly Crusher ostentaba ahora el título de Jefa de Investigación Médica de la Flota Estelar, con sede en San Francisco y Geordi LaForge se había instalado como titular de la cátedra de Sistemas de Propulsión en la Academia. Worf, también prematuramente promovido a Capitán, estaba al mando de la renovada USS Defiant, con base permanente en Deep Space 9 y B4 -quizás el último remanente de la oficialidad del Enterprise, y seguramente el que peor terminó de todos- había sido entregado al Centro de Investigación de Inteligencia Artificial en Aicilog Prime, en su calidad de último y único androide clase Soong, para ser estudiado. En los últimos meses, había sentido muy fuerte el desarraigo. Las postales de los ex miembros de la tripulación le llegaban a diario. Y no sólo de sus oficiales, de sus amigos, sino también de oficiales de menor rango a los que apenas recordaba, no sin cierta culpa. Para empeorar, había tenido varias crisis de "mareo de tierra" -zumbido en los oídos y alteraciones en el sentido del equilibrio- producto de su readaptación física a la atmósfera y gravedad natural, después de tantos años de vivir en un "ambiente controlado", como es el de una nave estelar; y se había pescado una tremenda gripe.

"Entiendo cómo te sientes", le había dicho, días atrás, durante el almuerzo, Katherine Janeway, "A mi me tomó más de un año resignarme a que la Voyager ya no era mi nave, mi hogar". Desde que Picard había sido ascendido, la ex capitana de la legendaria nave clase Intrepid había sido un gran apoyo para sobrellevar la "crisis de reingreso", como le decían los Consejeros. Ella lo admiraba y, en muchos aspectos, lo comprendía. De hecho, en los últimos meses, habían comenzado a cultivar una relación que casi podría llamarse amistad; aunque debe reconocerse el mérito de ella en cultivar ese vínculo. Había sido ella la que se había acercado, con una palabra amable, con una palmada en el hombro. Había sido ella también la primera en ignorar el rango de Almirante y llamarlo "Jean Luc", a secas. No muy dotado para la sociabilización, Picard se había resistido durante bastante tiempo a trabar amistad con su colega. Estaba demasiado ocupado en su crisis personal como para estar dispuesto a comprometer sentimientos. Sin embargo, la persistencia de Janeway había rendido sus frutos.

Ahora, no sólo ella lo llamaba "Jean Luc". Él también la llamaba, simplemente, "Kathy".


Escrito por Diego E. Gualda





-Relato fuera de continuidad AT

jueves, 17 de junio de 2010

Relatos AT: Hannibal King "El juego de la Eterna Condenación"

Mi nombre es Hannibal King y hoy he visto a la Muerte.
Cualquiera que escuchase mis palabras podría creer que hablo metafóricamente, refiriéndome tal vez a que he estado a punto de morir, o bien, que he presenciado la defunción de alguna persona... Pero no, la Muerte se me ha aparecido esta noche, durante un sueño, y me ha revelado hechos terribles en los que, como viene siendo la costumbre, me veré envuelto.
Pueden tomarme por loco, no serían los primeros y probablemente no vayan muy desencaminados, pero debería explicarles que soy una persona un tanto “especial”.


He vivido hechos y experiencias que enloquecerían a cualquiera. He visto cosas inexplicables y, desgraciadamente, me he convertido en protagonista de circunstancias que escapan a la comprensión de los humanos. He estado en el cielo y en el infierno y he tratado con ángeles y demonios... pero, no quiero desviarme del tema que ahora nos ocupa.
Muy a mi pesar siempre he sido como un imán que atrae a las desgracias, si lo prefieren pueden denominarme un “cenizo” universal. Supongo que, quizás por ese mismo motivo, esta noche la Muerte, una vieja conocida, vino a visitarme durante mis sueños. Se presentó ante mí con la forma de una hermosa muchacha de pelo negro y pálida piel. Todo un detalle por su parte, les aseguro que en otras circunstancias la he visto con otros aspectos mucho más... ¿cómo les diría?, “desalentadores”. Ha estas alturas de mi vida ya pocas cosas pueden llegar a sorprenderme y por lo tanto les aseguro que no me pareció nada fuera de lo común que acudiera a mí. Pero, continuaré con mi relato, comenzó a explicarme los motivos de su visita. Por no sé que maldita circunstancia universal me había sido impuesta la responsabilidad de evitar una guerra terrible que amenazaba con aniquilar la civilización tal y como los humanos la conocemos. “Ah!, ¿sólo era eso?” le respondí cínicamente. Pero, quizás debe detenerme unos segundos para aclararles ciertos puntos que desconocen y son vitales para que comprendan lo que les relataré a continuación. Los humanos no estamos solos en este mundo, y ahora no me estoy refiriendo a vida alienígena para que me entiendan, sino a todos aquellos seres fantásticos que han poblado las pesadillas de los hombres desde el principio de los tiempos y que, con el fin de mantener su salud mental, los han convertido en el fruto de la imaginación de las personas.

Estoy hablando de Vampiros, Licántropos, Fantasmas..., hay un largo etcétera, como ya habrán supuesto. Pues les diré que todos esos seres, y muchos otros que no tomarán parte en esta historia, existen en realidad y conviven con nosotros. Evidentemente no son tan estúpidos como para darse a conocer ya que los humanos, aunque seres débiles y miserables en comparación, resultarían una amenaza terrible para ellos si fuese descubierta su existencia. Su supervivencia depende de ello y se aseguran de que eso continúe así, tienen sus métodos, créanme. No en vano, en proporción, los humanos son muchísimo más numerosos, aunque seguro que llegarían a sorprenderse si supiesen que, en realidad, hay muchos más de lo que se puede llegar a sospechar. Estos seres, antagonistas naturales, miran de respetarse al máximo dentro de unos límites, ya que si se enfrentasen abiertamente podrían provocar su destrucción a manos de los seres humanos. Este equilibrio natural es necesario ya que garantiza la supervivencia en un mundo de cazadores y presas como el nuestro, en el que resulta muy fácil pasar de desempeñar un papel a desempeñar el opuesto sino se toman las precauciones necesarias. Por supuesto existen humanos que conocen la existencia real de estos seres pero, si son mínimamente prudentes y a fin de garantizar también su supervivencia, suelen evitar entrometerse en sus asuntos.


Les diré que entre los humanos también hay gente “especial”, dotada de extraños poderes mágicos , o bien mentales, capaces de realizar proezas increíbles. Son los denominados Magos y también toman parte en los hechos que sucederán.
Como ven, la Muerte vino a prevenirme de una guerra, no una normal por desgracia, sino una guerra que estallará en las sombras y en la que se enfrentarán estos seres fantásticos. “¿Por qué motivo habrá una guerra que no beneficia a ninguno de los bandos?” pregunté a la Muerte y entonces me reveló que sería provocada por un interés ajeno a todos ellos. Alguien, o algo, quería forzar el conflicto y obligarles a combatir. No tardaría mucho en llegar a extremos en que afectaría a los seres humanos y al final todos los bandos se verían enfrentados entre sí a fin de garantizar su propia supervivencia. Sería la guerra definitiva, el Apocalipsis, y no habría vencedores, solo destrucción. Se preguntarán, ¿quién puede querer que eso suceda?, no me fue revelado, pero si el hecho de que fuese quien fuese gozaba del poder suficiente como para iniciarlo todo y que no cesaría hasta conseguir llevar a cabo su objetivo.
Sin más palabras, la Muerte se levantó de mi lado y empezó a desvanecerse, pero, antes de desaparecer del todo, me avisó de que ya había comenzado, la semilla de la discordia ya germinaba por doquier. Mío es ahora el deber de hacer lo que pueda para evitar la catástrofe, pero... ¿ por donde debería empezar?

jueves, 27 de mayo de 2010

Relatos AT: Y si Morlun hubiera matado a Spiderman.?

Soy Uatu, el vigilante. A lo largo de eones he contemplado el discurrir del mundo, tanto del que vosotros conocéis como de otros cientos de mundos probables. Los hay de todo tipo, infinitos, todos ellos diferentes sólo por pequeñas decisiones o actos que cambian absolutamente el devenir de una historia. A continuación os relataré lo que hubiera sucedido si Morlun hubiera matado a Spiderman...

Spiderman estaba al borde de la derrota frente a Morlun, cuando de repente apareció Ezequiel. Por un instante pensó que con su ayuda podían dar un vuelco a la situación, pero Morlum los superó a los dos. Primero agarró a Ezequiel y absorbió su esencia vital. Spiderman le golpeó con lo primero que encontró a mano, pero no sirvió de nada:

- Lo siento... Pete... creía que podría defenderme... creía... lo siento...

- ¡Ezequiel! ¡No!

- Está bien... no llena pero sabe bien... creo que voy a tomarme un capuccino para bajarlo... pero antes acabaremos la comida contigo.

Spiderman iba a lanzarse al río tras Ezequiel, para ver si podía salvarlo, pero le fue imposible cuando Morlun, tan rápida y resistentemente como durante toda la larga batalla, le agarró por el cuello y lo atrajo hacia él.
Spiderman estaba cansado, derrotado, y la ayuda de Ezequiel no había servido. Sin fuerzas para defenderse no hubo ningún tipo de lucha y en poquísimos segundos Morlun había chupado toda la fuerza vital de Spiderman. Su cadáver cayó sobre el suelo de madera.

Un héroe ha fallecido, un campeón ha luchado hasta sus últimas fuerzas y ha perecido, pero en la ciudad hay más héroes... y villanos. Morlun se esconde entre las sombras, con la energía que ha obtenido de sus dos últimas víctimas podrá vivir al menos cien años más. Se marcha a su escondite, junto con Dex, su lacayo. Pronto abandonará New York y volverá a la tranquila Europa, donde siempre se ha encontrado más cómodo. Pero su imagen ha sido vista y debe permanecer en el anonimato hasta su partida. No es que le preocupe especialmente, ya que con su poder podría resistir la embestida de casi todos los superhéroes que pueblan la Gran Manzana... pero no quiere arriesgarse.

Los servicios médicos de la ciudad, como siempre que ocurre algo relacionado con superhéroes, llegan al lugar de la batalla, adonde está el cadáver de Spiderman, y lo recogen. Es trasladado al hospital, y de ahí a la morgue del centro. No se atreven a quitarle la máscara, nadie quiere hacerlo no fuera que luego se vieran en líos por incumplir alguna ley o cualquier cosa (en su momento se quisieron destruir los brazos del doctor Octopus, pero según la ley eso no podía ser ya que tenía sus derechos).

Pero noticias así no pueden mantenerse en el anonimato. Ben Urich, periodista del “Daily Bugle”, se entera y rápidamente va a verlo. Ben siempre ha sido un periodista que ha buscado la verdad. Eso le ha enfrentado en innumerables ocasiones con gente como Kingpin, o aquella vez que estuvo a punto de morir en manos de Elektra, cuando esta trabajó durante un breve periodo de tiempo como asesina para Wilson Fisk. Esa búsqueda de la verdad le ha hecho darse cuenta de cuando está frente a una gran noticia y cuando no lo está.

Nadie lo sabe, pero él conoce la verdadera identidad de Daredevil. Podía haber sido la noticia de su vida, pero nunca la publicó porque sabía que tras la máscara del Hombre sin Miedo estaba uno de los mejores seres humanos que ha conocido en su vida, y no lo merecía, máxime cuando luchaba por una causa justa. Ahora estaba frente al cadáver de otro justiciero enmascarado.

Nadie había querido quitarle la máscara al cadáver de Spiderman. No querían líos con la ley ni con otros personajes con poderes, aparte de que aunque pareciera muerto, eso no significaba nada porque la mayoría de héroes se les había dado por muertos alguna vez, y todos estaban vivitos y coleando. Pero Ben veía el cadáver. Se acercó y le comprobó el pulso. Puso la mano sobre su pecho. No se movía. No respiraba. Spiderman ha muerto. Le quitó la máscara. Si no lo hacía él, lo haría otro (empezando por la policía, que si aún no se había presentado era porque estaban siguiéndole la pista a ese tal Morlum, el ejecutor del Hombre Araña).

- ¡Dios Mío! Peter...

El rostro de Peter Parker quedó a la vista. Estaba con los ojos cerrados, como si durmiese. Pero su cuerpo (apalizado tal y como se podía ver a través de los restos de su disfraz) estaba como si lo hubiesen absorbido por completo, quitándole hasta su misma esencia.

Ben sacó su móvil del bolsillo y llamó al número privado de Jameson. Tenía que hablar con él directamente, nada de pasar por centralita.

- Jonah, soy Ben. Estoy en el depósito de cadáveres.

- Ben, media ciudad está revolucionada porque ese maldito Spiderman y ese otro llamado Morlun o como leches sea lo estan destrozando... ¿y tú estas en el depósito?

- Jonah, Spiderman ha muerto a manos de ese Morlun.

- ¡¿QUÉ DICES?!

- Estoy frente a su cadáver y acabo de ver quien era.

- Perfecto, ese maldito trepamuros ha muerto. Por fin se han acabado mis preocupaciones. Lo pondré en primera plana. Sacaré la exclusiva de la persona que se escondía tras la máscara.

- Jonah, no.

- ¿Cómo que no?

- Jonah, no lo podemos ocultar, pero se hará con serenidad. Tendrás que bajar los humos.

- Ben, te recuerdo que soy tu jefe y se hará...

- Peter Parker era Spiderman.

- ¿Qué has dicho?

- Jonah, Peter era Spiderman. Estoy frente a su cadáver. Era él. Los testigos vieron la paliza que le fue dando Morlun a Spiderman. El cadáver de Peter tiene el cuerpo totalmente apalizado.

- Vente al Bugle, Ben. Hemos de hablar del tema.

Al día siguiente salió el periódico como cada día. Pero el “Daily Bugle” traía una exclusiva. Uno de sus fotógrafos adjuntos era Spiderman. Su nombre era Peter Parker.

La noticia provocó dos muertes más, pero de diferente manera. May Parker leyó la noticia, al principio sin darle mucha importancia, pero sorprendida primero y aterrorizada después cuando leyó el nombre de su sobrino. Ahora entendía la conversación mantenida por teléfono el día anterior. Si Spiderman hubiera vencido a Morlum, las circunstancias hubieran provocado que May se enterara de que Peter era Spiderman, pero lo hubiera soportado. En esta realidad May Parker, al ver luego más tarde confirmada la noticia, no lo pudo soportar. Su corazón se paró. Un infarto. Aquel fue el último día en la vida de Tía May.

Pero no fue la única. Hollywood, California. Mary Jane Watson está separada de Peter Parker. Se hubieran reconciliado en otro momento y en otro lugar, pero en esta realidad, cuando Mary Jane Watson se enteró de la noticia, salió corriendo hacía el aeropuerto para volver a New York. Nunca llegó a su destino. Las circunstancias y la casualidad hicieron que el taxi donde iba Mary Jane fuera aplastado por la pared de un banco que acababa de robar el Hombre Absorbente. Mary Jane Watson-Parker se convirtió en una de tantas víctimas o “daños colaterales” que se producían a veces en las trifulcas entre personajes super-poderosos.

¿Pero que pasó con Morlun? Bueno, escapó y pretendía irse de la ciudad. Había alquilado un jet privado, donde Dex y él iban a irse del país, para volver a Europa, donde pasarían tranquilamente una temporada. Morlun llegó al aeropuerto a la mañana de tres días después de que la noticia saliera publicada en el “Daily Bugle”. Había conseguido dicho jet de una manera muy fácil, incluso él estaba sorprendido de que las industrias Osborn lo hubieran puesto a su servicio tan fácilmente...

El hangar estaba vacío, o al menos eso pensaba Morlun. El coche donde había llegado, conducido por Dex, estaba aparcado varios metros fuera de las pistas de aterrizaje. Él se había acercado al hangar donde le esperaba el piloto del avión. Dex ahora llegaría con el equipaje:

- ¿Es usted Morlun? –dijo una voz entre las sombras.

- Si, ¿es usted el piloto?


- No, yo soy quien te va a matar.

Morlun estaba sorprendido. Miró y vio de repente salir a la luz al dueño de esas palabras:

- Soy el Duende Verde. Mi nombre es Norman Osborn. Tú has sido el culpable de quitarme mi venganza sobre Spiderman, sobre Peter Parker, y ahora morirás.

El Duende Verde se lanzó sobre Morlum montado en su deslizador. Al mismo tiempo le lanzaba dedo-rayos desde sus guantes (que no hacían ningún efecto sobre el fortalecido Morlun, y máxime después de haber absorbido el poder de Spiderman hacía tan poco tiempo). Morlun se lanzó sobre el Duende mientras este sobrevolaba cerca de él, pero no pudo agarrarlo, debido a una bomba calabaza que explotó directamente en su cara. Aún así en un nuevo intento si pilló al Duende Verde, y pese a la fuerza que le daba el suero que le había conferido sus poderes, Norman Osborn se vio dominado por el increíble poder de Morlun.

- Absorberé tus poderes, Duende Verde, a ver que me concede tu esencia.

Morlum empezó a chupar, pero de repente se dio cuenta de que algo iba mal. Norman cayó al suelo, desfallecido, pero vivo, y le dijo:

- He investigado sobre ti, Morlun. Siempre has estado relacionado en casos donde absorbías la energía de tus víctimas, especialmente valorada si era energía de fuentes puras. Tu última víctima, Spiderman, se ve que era puro por como obtuvo sus poderes. Pero mis poderes vienen de un suero, un suero que me dio lo que soy ahora. Pero hay variantes corruptas, que no son perfectas, como la que llevó al final a mi hijo Harry a la muerte. Esa es la que yo me he inyectado antes de venir, y esa es la que me has absorbido.

Mientras decía esto, Morlun se fue consumiendo frente al Duende Verde. Aún así no acababa de morir. Pero Norman Osborn no quería arriesgarse, en ese momento tenía a su enemigo débil. Y él no titubearía como si hubiera hecho Peter. Apuntó a Morlun y sus dedo-rayos impactaron al momento en su víctima. Morlum cayó, muerto, y su cuerpo se consumió hasta convertirse en polvo.

Norman Osborn tenía un objetivo, acabar con Spiderman. Ese monstruo, Morlun, lo había hecho por él, algo totalmente inadmisible. Eso acababa de quedar solucionado. Ahora lo único que le quedaba a Norman Osborn era seguir viviendo, sabiendo que su vida ya no tenía ningún objetivo.

Escrito por Chacal

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Relato AT: Star Trek/ Se abre la Sesión...

-Se abre la sesión, preside el Juez Mallory, Almirante de la Flota. El abogado defensor es el Capitán Jean Luc Picard, el ministerio Fiscal lo ejercerá la Capitana Thread Laffin.
Que pase el acusado.
Se abrieron las puertas, y ante la espectación general, apareció un hombre alto, malcarado, con una mata de pelo entrecano que contrastaba con el impecable uniforme de Capitán de una nave Estelar.
-Presentese, por favor.
-Soy el Capitán Thelonius Schmoumm, Comandante de la USS Tsiolkovski.
-Sabe por qué está aquí?
-Tengo una ligera noción, pero no cabo de entender el por qué de este juicio.
-Los cargos son claros: Sedición, Traición a la UFP, y, y no menos importante, destrucción de una propiedad incalculable.....
-Señor..., debo protestar, no considero al Comandante Data una propìedad, , quedó demostrado en su día en un Juicio...
-Perdone Capitán, soy consciente del hecho, pero aún me cuesta asumirlo, continuaré, destrucción del Androide conocido como Data. ¿Tiene algo que alegar?.
-Si. En cuanto a la sedición, no estoy en absoluto de acuerdo, en ningún momento me he levantado contra la autoridad y, en cualquier caso, solo se me juzga a mi, cuando debería haber mas sediciosos, donde están?. Con respecto a la traición, no puedo estar mas en desacuerdo. No he cometido ninguna villanía contra la UFP, y, de hecho, cuando vinieron a buscarme, estaba en mis aposentos de la nave, y no opuse ninguna resistencia.
Y en cuanto a Data....,a nadie le apena mas que a mi su desaparición, pero no me siento responsable, salió en una misión con tres de mis tripulantes, hubo una pelea según los informes, no sé que mas podía hecer...
-Bien Capitán ahora la fiscal expondrá sus argumentos
-Gracias Sr Juez, demostraré que el Capitán Schmoumm, solo o en compañía de otros provocó la rebelión contra la Federación de los aborígenes de Rhasus II, violó deliberadamente la Primera Directiva, y luego, de alguna forma, se volvió conra el Comandante Data y lo destruyó o lo abandonó.
-Defensor....
-Sr Juez, el ministerio fiscal ha construido una acusación sobre pruebas totalmente circunstanciales. Solo voy a citar a un testigo, aunque me reservo un segundo . En el relato del Capitán verán la realidad de la ficción que se ha tramado sin ninguna razón coherente. Llamo a declarar al Capitan Schmoumm
Con una mirada de agradecimiento a Picard, y otra, no tan grata, a su acusadora, el Capitán de la Tsiolkovski pasó al estrado de los testigos.
Dígame Schmoumm, qué ocurrió en aquel planeta....?
-Bien señor, lo cierto es que no había ninguna razón para ir a Rhasus II, pero la órden vino del Almirantazgo..
-Y cual era esa órden.
- Ir al planeta y mediar entre las dos facciones de Kraag`
- Perdone..?
- Son los habitantes del planeta, bípedos, reptilianos, inteligentes, pero dados a la bebida, lo que les coloca en un estado casi catatónico proclive a la pelea.
- Pero dos facciones...?
- Si, los Pardos y los Ocres.
- Colores muy similares

- Si, ya, las guerras vienen por eso, se dirimen por ver cual de los dos colores se acerca mas al marrón.
-Es igual, dejémoslo, continúe.
- Pues llegamos a la órbita y mandé formar un equipo de misión, inmediatamente se ofrecieron T´Kon, mi Primer Oficial, Tau y Gómez, y como Data aún estaba con nosotros se unió a ellos...., ahora que lo pienso, esos cuatro siempre van juntos...., bien, el caso es que bajaron y me fueron informando de los progresos.
-Se le había dado la órden de que bajase usted?
- Bueno..., si..., pero yo no bajo a los planetas
-Se puede saber por qué?
- Es una historia antigua que no viene al caso aquí, lo cierto es que el primer día no hubo problemas, pero cuando bajaraon el segundo, se encontraron en medio de una batalla campal.
-Sabe los motivos?
- Por supuesto, el día anterior se había acordado que las Tribus se llamarían Marrón Claro y Marrón obscuro, pero por lo visto, al retirarse nuestra delegación, lo pensaron y no acabaron de estar de acuerdo. Lo cierto es que se volvió a conseguir un compromiso, serían Marron I y Marrón II, y subieron para firmar los Documentos al día siguiente, Data se quedó con ellos, y al Cabo de unas horas, un representante de uno de los bandos comunicado diciendo que nuestra nave sería su mejor aliada contra la UFP. No pudimos ponernos en contacto con ellos, habían cerrado todas las frecuencias, asi que decidí salir de allí.
-Asi, por las buenas...
- No, por el ataque que sufrimos,es una civilización sin capacidad Warp, que yo sepa, pero el ataque fué con armas modernas, sin duda, dañaron nuestra estructura. No logramos localizar a Data, asi que le dimos por desaparecido, y por otra parte mis tres tripulantes a pesar de estar como ausentes, confirmaron que si Data no se había puesto en contacto había un 90% de posibilidades de que estuviese destruido. La decisión estaba clara, poner el planeta en cuarentena y regresar.
- Con el Manual en la mano, hizo lo correcto, y creo que todos aquí, incluida la Fiscal, ve algo raro en la transmisión que se recibió, y hasta incluso en la del Almirantazgo. Pero estoy en condiciones de desentrañar un poco esta madeja, y para ello llamaré a mi segundo testigo, si la Fiscal no tiene nada que pregntar.
-Me reservo el derecho de hacerlo.
- Gracias, llamo a declarar a Data.
Si una nave hubiese entrado en la sala a velocidad Warp no habría causado mas sensación. Data avanzó por el pasillo y se colocó en el estrado.
-Data, puede usted aclararnos todo este embrollo?
- Embrollo....?, ah, si¡, lío..., jaleo..., galimatías..
- Data......
- Si, señor, en la fecha estelar.......
-Sr Data, concrete por favor
- Si.., si señor..., bien, cuando mis compañeros subieron, me quedé con los representantes, el acuerdo era bueno, solo discutieron algo por saber quien sería el I y quién el II, pero, despues de trasegar un líquido ambarino, se volvieron irascibles e intentaron atacarme. Pude escapar, y quería conseguir una nave. Sabía que su cultura era muy básica, pero me sorprendí al descubrir en mi huida, una estructura muy nueva, entré en el edificio a tiempo de ver como disparaban contra la Tsiolkosvki. Los que allí estaban eran de una raza diferente a la del planeta, una raza..., desconocida.
Me puse en contacto con T´Kon y decidimos que..., bueno, que yo solo podía hacerme cargo del....paquete.
-Paquete..., cargo....?
- Si, destruí el aboratorio, que eso era, fortalecí el acuerdo con los Kraag´..., es curiosa su manía por el Marrón, les encantó mi base de datos con 348 variantes de ese color, y me transporté a la Tsiolkovski.
- Pero yo no le vi...¡¡¡
- Ya, claro....
Data tocó un implante subdérmico y la escena quedó congelada, T´Kon, Tau y Gómez aparecieron en un rielar de transporte.
-Todo bien?
- Por supuesto, eran Inmortales, pretendían iniciar una guerra interestelar para observarla en el futuro, lo de siempre.
- Y el juicio al Capitán?
-Oh¡, no existirá, llegamos, arreglamos lo de los dos bandos y volvimos.
- Pero si el Almirantazgo no envió el mensaje..
- Si, si lo hizo, he tenido tiempo de hurgar en los ordenadores centrales. Esto de los arreglos temporales está bien, pero es ciertamente enrevesado...., eso era, enrevesado, liado, embrollado....
- Data.....

Escrito por Spapak

martes, 28 de julio de 2009

Relatos AT: Star Trek/ Futuro

Era un espejo normal,cuadrado, sin un solo adorno. Pero lo importante no era el espejo,sino la imágen que en él se reflejaba.
Una cara curtida por el tiempo, aunque todavía con la impronta de la decisión asomando entre las arrugas. Con la severidad del tiempo transcurrido al mando de una Nave Estelar, con la determinación de alguien que, viendo cerca su final,desea hacer de su último transcurrir algo válido, algo útil.
El Almirante retirado Picard giró sobre sus pies y se dirigió al lugar donde ultimamente discurría su tiempo, el despacho en el que escribía lo que llamaba, con una cierta falta de originalidad, Mi Tiempo.
Eran sus recuerdos, sus vivencias, todo él.
Cogió su pluma, una concesión a tiempos pasados, o tal vez la idea primigenia de todo escritor; su mano la guió hasta el inmaculado papel, cientos de ellos estaban pulcramente ordenados en una mesa cercana, y cuando su mirada se ponía de acuerdo con su mente y con su mano, algo llamó su atención.
En la silla, que segundos antes había dejado vacía para coger las nuevas hojas que iba a escribir, estaba sentado un estrafalario personaje.
Alto, musculoso, con un uniforme que ya era viejo cuando el abuelo de nuestro protagonista plantó su primera viña...

- Vaya, Q, no se por qué, pero le esperaba.

- Oui mon Capitaine?

- Si, de todas las personas que podrían venir, usted era la mas lógica.

- Bien,no se si tomarlo como una bienvenida, o como un capricho del destino

- Pero usted cree en el destino?

- Touché, Capitán, pero por qué me esperaba?

- Pues porque en mucho tiempo, y ya se que para los Q el tiempo no es la mayor de sus preocupaciones, no había sabido nada de usted. La Almirante Janeway me contó la aventura con su descendiente, pero...

- ..creyó que me había olvidado de nuestros encuentros...

- No, no es eso, es solo que presentí que en algún momento aparecería.

- Lo cierto Capitán, es que le estaba observando. Digamos que he seguido su carrera, casi desde el principio, sus aventuras en la Enterprise, sus intentos de darle al androide B4 las características de su llorado amigo Data, la pérdida de la Enterprise J, su retiro con honores cuando le nombraron Almirante, pero...., solo he visto un retroceso, una caida en la autocompasión, un descenso a los infiernos..., y me gustaría saber por qué.

- Q, es usted especial, los de su especie ven el tiempo de una forma peculiar, lo que para nosotros es una dilatada existencia, para ustedes es una brizna de vida, y creo que eso les condiciona en sus opiniones.
Es cierto que me retiré, pero no fué por ese hipotético y dantesco cuadro que usted pinta, la verdad es que lo hice por comodidad. Calentar un sillon en el Almirantazgo, mentras otros exploraban, era desastroso para mi. Por eso dimití, y por eso escribo, para redordar lo que viví, para volver al espacio, aunque de forma no presencial.

- Ya....., Si....., Pero....por qué no me lo creo?, ha urdido usted un relato convincente, amigo mío, pero nada real, el Picard que yo conozco habría remontado las dificultades hasta conseguir su vuelta al mando de una nave.


- Veo que sigue teniendo sus capacidades deductivas al límite. Si, es cierto, esto no es lo que mas hubiese deseado, pero si es lo que he podido conseguir tras mucho luchar. El Almirantazgo está pòdrido, no por problemas de corrupción, ni siquiera llegan a eso, sino por la inmovilidad. No están siendo precisamente innovadores, y los mundos cercanos, y los no tanto, lo saben, y queda poco para que Romulo, Q´Onos o algún otro se lance a pescar lo que nosotros no cuidamos.

- Pero Capitán, es por eso por lo que estoy aquí, para ayudarle.

- No Q, se lo agradezco de verdad, pero no. Mi misión ya acabó, le he dado a la Federación mucho mas de lo que probablemente se merecía, al menos ultimamente,. No soy estúpido, se lo que se espera de mi, el silencio.

- No, no,no...., algo ha debido suceder para este pesimismo tan lúgubre, para esta forma tan obscura de ver la situación.

- Lo único que ha pasado es que me he amoldado a esa situación, escribo..., vivo..., y eso es todo.

- No, no es todo, y por lo visto, voy a tener que hacer algo por mi cuenta...

- No Q, le conozco, no haga.....
El despacho de Picard se difuminó, y el puente de la Enterprise apareció de la nada, Data y Riker miraban al Capitán de forma interrogante, en el otro sillón Q, con uniforme deAlmirante sonreía.

- Pero qué ha hecho?

- Nada especial Capitán, devolverle a su orígen.

- Pero ya conozco todo lo que va a pasar, no es nada original.
De nuevo cambió el entorno, en esta ocasión,la sala del Almirantazgo apareció ante sus ojos. Cuatro ancianos hablaban, sin mucho interés, de unos tratados con Andoria y Rigel. Lo hacían con desgana, como si no fuese con ellos. Picard los contemplaba con rabia contenida, y Q le miraba a él con sorna, esperaba algo, o mejor, sabía algo, solo esperaba que se desarrollase tal como debía ser. Picard no pudo mas..

- Almirantes.....
Los cuatro le miraron sin sorpresa, parecía que ni sabían, ni les interesaba, como había llegado hasta allí.

- Supongo que creen que su actitud solo es una forma de anquilosar la Federación, o si no es asi, qué están haciendo?

- Almirante no tiene acreditación para estar aquí.

- Se equivoca, la tengo, pero esa no es la idea, lo que importa es su dedicación,o la falta de ella. Qué pretenden hacer, destruir todo lo que tanto ha costado edificar?, su inacción solo conduce a la debilitación de las estructuras. Hasta ahora la inercia ha conseguido conservar lo que había, pero cuanto durará?

- Nos acusa de inacción, pero sabe quién nos ayuda?, sabe cuantos han ascendido hasta esta sala?, sabe a cuantos se lo hemos pedido?...., no, seguro que no. Hemos llamado a muchos, y tras ver el volúmen de trabajo a realizar se marcharon. No amigo mío, no estamos hundiendo la Federación, para eso no nos necesita, sabe hacerlo ella sola.

- Pero a mi no me llamaron

- No

- Y por qué....?

- ¿No lo imagina?, usted era el Fulcro, el eje de la historia, y no se puede llamar al que puede salvarnos.

- Eso es una estupidez.

- Tal vez para usted. Si le hubiésemos llamado no dudo que habría venido corriendo con mil planes, con cientos de ideas, ideas que habrían sido aplicadas sin demora.... con la consiguiente ineficiencia. Usted habría visto que las cosas no se hacían con la eficacia que le hubiera gustado y que le caracteriza, se habría cansado y habría renunciado, con lo que le habríamos perdido.
Ahora ha venido, con ira reprimida, pero con las ideas matizadas, con un sentimiento de frustración, pero con los proyectos bien meditados.
Bienvenido, tenemos un gran trabajo que realizar.
Picard era la viva imágen de la sorpresa. Miró a Q

- Usted lo sabía

- Oui mon Capitain, solo he sido un mero intermediario interesado. Qué haría yo sin usted?. Y ahora debo despedirme, Au revoire.

Q desapareció, y Picard lo olvidó en ese mismo instante, siguió a los cuatro Almirantres y se dirigió hacia la mesa del Consejo, había muchas cosas que hacer....



Escrito por Spapak

jueves, 4 de junio de 2009

Relatos AT: Cambiante / Meterse en el papel

11/08/65 - LLevo ya seis semanas haciéndome pasar por Xavier, estoy seguro de que ninguno de sus hombres-x sabe nada acerca de nuestro trato, gracias a esa parte de su poder que me transfirió. Pero preveo un problema.


Y lo va a causar ella.

La pelirroja, Jean Grey, también es telépata, como Xavier, a veces la sorprendo mirándome con el gesto algo torcido y dudo, ¿olvidaría Xavier darme detalles acerca del tipo de relación que mantiene con esta jovencita? ¿Sospecha ella algo? ¿No estaré lo suficientemente metido en mi papel? Él me dio todo tipo de detalles acerca de sus estudiantes y el funcionamiento de esta escuela para jóvenes talentos; me contó cómo utilizar Cerebro, ese artilugio detector de mutantes, me dio cuántos contactos con el FBI y otros grupos de superhéroes tiene para que pudiera dirigir a su grupo de estudiantes contra ciertas amenazas y saber cuándo dejarle el asunto a los Vengadores o los Cuatro Fantásticos. Pero esa chica me desconcierta, me da pánico pensar que pueda ser descubierto, aunque Xavier confíe en mi no debo olvidar que para estos chicos el Cambiante no es otro que un miembro de Factor Tres que los capturó e intentó matarlos enfrentándolos con algunos de sus peores enemigos, aún siendo conscientes de que en cuánto descubrí el engaño del Amo Mutante los liberé, ¿cómo iban a confiar en mi? ¡Yo no lo haría! ¿Y qué me harían ellos si me descubrieran? Debo hablar con la joven Grey, averiguar si me ha descubierto y convencerla para que me siga el juego.


16/08/65 - Anoche me dirigía a la habitación de la señorita Grey con la intención de tener una conversación con ella, estaba ya en su pasillo y me detuve a pensar si era el curso de acción correcto cuándo asistí asombrado al breve encuentro amoroso que tuvo la joven con el delgado muchacho de las gafas carmesí, debo reconocer que en mi época las jovencitas eran mucho más recatadas.

18/08/65 - Todavía no he hablado con Jean (es curioso, últimamente me veo más confiado entre ellos, les empiezo a coger cariño, me miran tan atentos, me escuchan y aprenden de lo que les digo, noto cómo depositan toda su fe en mi, es casi... religioso, no creo haber sentido esto nunca antes, creo que moriré mucho más feliz sabiendo que, aunque no sea Sydney Jones quién les habla, sino Charles Xavier, estos jóvenes están aprendiendo de lo que les digo, les doy un punto de vista que quizá Xavier no sea capaz de hacerles ver, el del otro lado de la ley) pero ya sé que ella está al corriente de la situación, no me veo capaz de atreverme a afrontar el tema con ella directamente, pero estoy bastante seguro de que Xavier debió dejarla para vigilarme, el lógico, al fin y al cabo, pero me hubiese gustado indagar más en su relación. En cierto modo me disgusta que Xavier dejase a Jean para vigilarme, sé que no es un santo, lo que está haciendo con el hermano de Scott y Alex no me parece correcto, pero he llegado a la conclusión de que es un hombre que no mueve una ficha del tablero sin haber pensado primero en todas las jugadas posibles.

20/08/65 - Escribo la entrada de hoy antes de lo habitual, pero siento que hoy debo acompañar a mis estudiantes (sí, sé que suena raro, pero tras estas semanas empiezo a sentirme más "él" que "yo", desde que me levanto hasta que vuelvo a levantarme SOY Xavier, mis pensamientos privados -siempre que esté lejos de Jean- y este diario son las únicas pruebas de que Sydney Jones sigue existiendo), Fred Duncan, el contacto de Xavier en el FBI, me ha llamado la atención sobre unos sucesos en los túneles bajo Manhattan, voy a reunirme con él en breve y después con mis hombres-x para dirigir el ataque. Empiezo a notar ya síntomas de la enfermedad que no debería sentir gracias a mi habilidad mutante para cambiar de forma, debe de estar cercana mi hora.

Escrito por Tanwer

miércoles, 8 de abril de 2009

Relatos AT: Stargate: El camino de los Ori

Nota del Autor: “El Camino de Los Ori” es un relato corto. Quizás el lector no le encuentre mucho pie ni cabeza. Debo decir que fue creado en un rato de inspiración y que obedece a mis ganas de escribir algo relacionado con Los Ori, la nueva archinemesis del SG-1 a partir de la Novena Temporada de la serie. Los acontecimientos narrados ocurren en un lejano planeta de alguna galaxia no especificada… un mundo con un nivel de civilización y de tecnologías parecidas al de nuestra Tierra.

* * *

¿Cómo comenzó todo?

¿Cuándo, aproximadamente?

Quizás el primer indicio de Su Llegada fuera ese sacerdote misterioso, ese “Prior”, como dijo llamarse, que apareció súbitamente en el jardín del Palacio de Gobierno Central, en la Ciudad Capital de Valmax, burlando a la Seguridad Nacional como si fueran bebés en un corral de Guardería.

Deberíamos habernos dado cuenta de inmediato que un tipo de piel pálida, vestido con esa túnica singular de color gris y portando ese bastón luminoso no era un ser de este mundo, pero para cuando el planeta se dio cabal cuenta de la verdad tras esta apariencia de enigma, era tarde… muy tarde.


El Camino de Los Ori había empezado en Valmax.

El Prior (una presencia venida de mas allá de las estrellas) habló ante una azorada multitud de humanidad que se apercibió para escucharlo fascinada, poseída, por el encanto de su voz… y sus ojos. Unos ojos que eran dos pedazos de cristal, dos pozos de Fe ciega y necia… de locura y de muerte, disfrazadas de flores.

-¡Arrepiéntanse! – dijo el sacerdote estelar, elevando su báculo al limpio cielo de la Ciudad Capital- ¡El Reino de Los Ori se acerca! ¡Quienes escuchen la Divina Palabra del Origen y la acepten, benditos sean porque serán salvados! Pero pobres quienes la nieguen… ¡Perecerán en el olvido de la Ignominia Perpetua!


Luego, enmudeció. Y al hacerlo, sucedió un extraño fenómeno que solo podía ser calificado de totalmente sobrenatural por una mente consciente, por más racional que esta fuere… un fenómeno que todos, grandes, pequeños, ricos y pobres sin distinción, presenciamos…

El Prior estallo en llamas, carbonizándose ante la aterrorizada vista de todo el mundo.

Lo ocurrido fue retransmitido a todos los anchos rincones de Valmax, por los noticieros que estaban presentes cuando sucedió. A todos los sitios impensables e inimaginables de nuestra pequeña esfera azul y verde, llegaron las imágenes de la autoinmolación del sacerdote alienígena.

Por semanas, se habló y mucho de lo ocurrido. Hubo debates televisivos, manifestaciones a favor y en contra… gente que deseaba expresarse acerca de los extraños acontecimientos que parecían haberse abatido sobre nuestras vidas, cambiando radicalmente las perspectivas que teníamos acerca de la Vida, el Cosmos y la Religión. Y sobre el misterioso y enigmático significado de las palabras de aquel visitante estelar…

Ojala todo hubiera quedado en eso, pero no fue así.

…El Prior solo fue el inicio…

El Primer Emisario del Terror por venir.

El Enviado de un Poder Superior que pronto se haría presente.

Pasadas las semanas del anuncio (o amenaza) de conversión, llegaron las naves…

Potentes, majestuosos y terribles carros de Los Ori. Aparecieron sobre las ciudades más importantes de nuestro mundo, sobre cada lugar donde hubiera humanos… Listos para limpiar a los “infieles”que no aceptaran a Los Ori como sus únicos y definitivos dioses.

La aparición de la flota de astronaves gigantescas confirmó el origen de la Nueva Religión que venia a imponérsenos como extraterrestre, para aquellos que todavía lo dudasen. Los Gobiernos de nuestro planeta, los ejércitos de todas las grandes potencias unidas, reaccionaron como era de esperarse. Ante la presencia de los visitantes de las estrellas presentaron resistencia, iniciaron la batalla… y una terrible, devastadora hecatombe, un genocidio sin parangón, se desató sobre el Género Humano.

Las naves de Los Ori eran impenetrables. Protegidas con un escudo invisible, por el poder de los misteriosos seres que las comandaban, resistieron todos y cada uno de nuestros ataques. Las bombas y toda la artillería pesada de las superpotencias de Valmax fracasaron rotundamente.

…Al terminar el primer día de empezado el combate, ninguna nave Ori había sufrido el mas mínimo rasguño...


A la hora del contraataque, las impresionantes moles alienígenas se sacudieron a nuestras Armadas y Fuerzas Aéreas como un elefante lo haría con unos mosquitos molestos. Valiéndose de tremendos rayos de energía, los sirvientes de Los Ori hicieron descender su castigo a la osadía de la Humanidad.

Las primeras ciudades en vaporizarse en una vesanica danza de la muerte formaron un triangulo de devastación donde solo grandes cráteres humeantes quedaron de recuerdo, provocando dolor y angustia sin final para aquellos que perdieron a sus seres queridos allí.

…El planeta Valmax, lleno de horror, comenzó entonces el rápido abrazo al Camino de Los Ori…

Pero no todos, lamentablemente (o afortunadamente, tal vez, dependiendo de como se mire) se convirtieron a la Nueva Religión. El temor llevó a muchos, multitudes enteras, a seguir desafiando a los recién llegados… a seguir agitando el dedo delante del desconocido y nunca jamás visto rostro de los nuevos Amos del espacio sideral.

La guerra no cesó.

Miles, millones de vidas se perdieron.

Los Ori respondieron como ya lo habían hecho con anterioridad y sus naves divinas aniquilaron y arrasaron las metrópolis primordiales de nuestro mundo.

Fuego, destrucción y muerte por doquier. Países enteros sumergidos en la desgracia; naciones antes poderosas y ricas convertidas en yermos paramos de escombros y cenizas desperdigadas a una atmósfera ahora saturada del hedor de la podredumbre, de la carroña, de los incendios demoledores que se extendían a todos los sitios del globo.

La armada invasora era imparablemente letal y arrolladoramente eficiente.

…Hubo sobrevivientes…

Cientos y cientos, por supuesto, que se han convertido al Origen y que abrazan y siguen de ahora en adelante el Camino de Los Ori… gente llena de temor y de dolor, fácilmente manipulable que creen que los visitantes de las estrellas son en verdad manifestaciones de los dioses, a las que deben respeto y obediencia ciegas.

Pocos somos los que quedamos, que juramos luchar hasta el final.

Pocos somos los que todavía resistimos al enemigo que, con sus artimañas falsas, ha llegado desde su lejano dominio en el Cosmos para llenar de mentiras y de miedo los corazones de los hijos de nuestros hijos.

Puede que las grandes ciudades sean ahora un páramo de destrucción y de abandono.

Puede que los Gobiernos que antes dominaban nuestro mundo cayeran en el olvido.

Puede que las religiones que desde nuestras tiernas infancias acogieron a nuestras almas con sus predicas desaparecieran, suplantadas por una nueva creencia basada en un Poder Superior alienígena y desconocido, que nada tiene que ver con nosotros…

Si, el enemigo es poderoso, pero dejarse vencer por su falsedad es algo que NO vamos a aceptar… ¡Su Fe en Los Ori es ciega, pero nuestra determinación de luchar por la Libertad lo es mas!

¡Lucharemos!

¡Resistiremos!

¡Jamás nos rendiremos a su titánica mano!

Hasta el mismísimo final, combatiremos y caeremos como debe ser: ¡Como dueños de nuestros propios destinos! ¡Como seres humanos libres!

¡¡ABAJO LOS ORI!!

¡¡ABAJO EL ORIGEN!!

¡¡¡VIVA LA HUMANIDAD!!!

* * *

El Prior terminó de leer aquellas pobres páginas arrugadas de un manuscrito escondido en el interior de una caja de seguridad, caída entre las ruinas de la que fuera una de las más grandes urbes del atacado planeta Valmax y arrugó la frente, ofuscado.

Se levantó de sobre el pedazo de roca donde estaba sentado ayudado por su báculo brillante y arrojó las hojas de papel al suelo…

Las paginas, salvadas hasta el momento de la destrucción que dio muerte a millones, se incineraron convertidas en cenizas con un solo gesto de su poder telepático. Fue como si jamás fueran escritas por su anónimo autor…

Satisfecho, el Prior entendió que había obrado muy bien aniquilando otro falso testimonio de los infieles contra los Todopoderosos Ori. Cada vez quedaban pocos de aquellos molestos y pobres insurrectos, pero con el tiempo, el nuevo planeta dominado se convertiría totalmente al Origen.

Echándose la capucha de su túnica a la cabeza, el Prior se marchó, perdiéndose de vista entre el agreste y desolado paisaje de la ciudad asesinada…

El Camino de Los Ori no había hecho más que empezar.

Y él, como tantos otros, estaría allí para seguirlo… hasta el Final de los Tiempos.

¡Santificado sean Los Ori!



FIN


Escrito por Federico Hernán Bravo

lunes, 15 de septiembre de 2008

Me llamo Gwen y lo recuerdo todo


Me llamo Alice Harper, y soy vidente. Mis poderes provienen de ciertas percepciones que tengo desde que era pequeña, y que a lo largo del tiempo he ido desarrollando. Son percepciones que no tienen nada que ver con ser mutante, que no lo soy. Sé que es difícil decir esto y que te crean, viviendo en un mundo en el que coinciden los 4 Fantásticos, los Vengadores y la Patrulla X, pero simplemente soy un ser humano con poderes extraordinarios.
Dichos poderes me hicieron granjearme un nombre, hasta tal punto de que la policía me había consultado muchas veces en casos de secuestros y misteriosas desapariciones. El resultado, fuera positivo o negativo, siempre fue certero.

Pero el motivo de que os esté contando esta historia, es que acabo de recibir a la cliente más sorprendente que había recibido nunca: la Chica Muerta de X-Statix. Entró a mi consulta hace una hora:

- Buenos dias, ¿la señorita Harper?

- Yo misma, ¿y usted es?

- Soy su cita de los doce.
- Adelante, por favor.

La hice pasar a mi sala de consultas. Se sentó, y entonces empezó a hablar:

- Seguramente sabrá quien soy por la televisión. Me llamo Chica Muerta y soy una mutante miembro del grupo X-Statix. Pertenezco al grupo desde hace ya un tiempo, pero todo el pasado que me llevó a ser lo que soy y como soy, no lo recuerdo. A veces me vienen retazos, como partes de un sueño, y en donde siempre está presente la violencia. Pero quiero saber la verdad. He seguido su carrera y creo que usted me puede ayudar.

- Muy bien, cierre los ojos y deme las manos.
Agarré mis manos con las suyas. Estas eran frías y (lógicamente) muertas. Pero era extraño, porque pese a estar muerta, la sentía viva delante de mí. Empecé a concentrarme...
Al principio no ocurrió nada. Oscuridad. Ningún sonido. Ningún movimiento.

De repente vi en mi mente un cielo azul. Al mirar hacía abajo me di cuenta de que estaba en lo más alto de un puente. En la visión yo estaba sola, pero de repente se me acercó una figura voladora. A medida que la silueta se iba acercando se me iba haciendo más clara, hasta que me di cuenta de que era el Duende Verde, y que llevaba agarrada a una chica rubia.
¿Porqué esa visión? ¿Qué significaba? Me di cuenta de que lo que estaba viendo era un suceso que había ocurrido hacía 8 años. La muerte de una joven llamada Gwen Stacy a manos del Duende Verde, lo que significó su desaparición (en principio se creyó que muerte, luego se descubrió que no era así) durante varios años.
Entonces me di cuenta. Pero no podía ser, la mutante Chica Muerta era físicamente diferente. Pero enseguida me acordé que había habido el caso de algunos mutantes, que al despertarse su poder, habían sufrido una mutación (valga la redundancia) que había variado su aspecto físico.

Mientras yo pensaba todo eso, iba pasando por mi mente todo lo ya conocido, el enfrentamiento entre Spiderman y el Duende Verde, la muerte de Gwen Stacy, luego mi visión se trasladó al funeral de la joven, vi a sus amigos y familiares alrededor de su tumba, llorando......

y pasado el tiempo, esa tumba empezando a removerse, y saliendo de ella Chica Muerta, a quien estaban esperándola varios miembros de X-Statix. Y posteriormente vi las primeras misiones del grupo, así como la incipiente relación entre Chica Muerta y el Anarquista.Separamos nuestras manos y abrí los ojos.

Ella me miró y me dijo:- Me llamo Gwen... y LO RECUERDO TODO. Ahora ya sé cual es mi pasado, y como tal, en el pasado lo dejaré. Pero al menos ya sé lo que fui, y al tener una muerte violenta, fue cuando se despertó mi poder mutante, sólo que aunque me dio poderes... me dejó muerta. Ha sido agradable verme. Fui muy hermosa en mi anterior vida. Muchas gracias.

Tras eso me pagó el doble de la tarifa estipulada y se marchó. Creo que, si es verdad todo lo que vi, acabo de descubrir la relación más asombrosa que existe en este Universo, pero al mismo tiempo creo que he hecho feliz a una persona que (muerta o viva) tenía un pasado que recuperar... y que ahora al menos ya tiene.



Escrito por Chacal

jueves, 28 de agosto de 2008

Batman: Sonrisa Vertical

Noche cerrada en Gotham City. Los equipos especiales de la policía se disponen a tomar el edificio del canal 11. En la calle se concentran los dispositivos de policía, bomberos, y ambulancias. Sus focos iluminan la calle más que la luz del sol. Barreras humanas de antidisturbios cortan el acceso al edificio y las zonas colindantes, y un helicóptero sobrevuela el terreno, controlando cualquier clase de tráfico aéreo. Ni una mosca podría salir o entrar en aquel circo de pulgas sin ser detectada.

Todos los hogares de Gotham se encuentran pendientes de la televisión. Podría decirse que “Gotham En El Punto De Mira” presentado por Ed Switcher, es líder de audiencia esa noche.

La cámara del programa de televisión enfoca el rostro del Joker mientras habla. Sonríe a la cámara como solo él sabe hacerlo, pero al mismo tiempo parece dirigirse hacia otra persona, hacia el presentador, (que no sale en el plano de la cámara, pero se supone sentado a su lado).

“… La vida es un conjunto de decisiones tomadas más o menos a tiempo, Ed. Yo, por ejemplo. Podría haber decidido venir o no venir a tu programa. Si no lo hubiese hecho me habría perdido un público tan estupendo…”

Se escuchan las risas del público en el plató. La cámara continua enfocando al payaso de traje morado, y flor amarilla en la solapa. No se mueve. De hecho se encuentra extrañamente inerte.

Los equipos de la policía tienen controlado ya la mitad del edificio. Ascensores, cámaras de seguridad, escaleras de emergencia. Se despliegan como un torrente de agua negra por los pasillos. A su lado se agolpan los cadáveres de los empleados del canal. Guardias de seguridad, secretarias, periodistas… Todos muertos con una grotesca sonrisa en los labios.

“… Lo que quiero decir es que en el arrepentimiento está la clave. El secreto para una vida plena es no arrepentirse por nada. ¿Y qué mejor manera de conseguirlo que haciendo aquello que se deseas en cada momento?...”

La luz roja sobre la puerta del plató informa que están en antena. El equipo de fuerzas especiales de la policía se distribuye fuera, apuntando con sus armas a la gigantesca puerta metálica.

“… Es decir, la felicidad es solo un estado mental que depende de nuestros actos, en tanto en cuanto esos actos nos afectan…”

“…Una persona que se arrepiente le da vueltas a la cabeza, y eso influye negativamente en su felicidad. Sin embargo una persona que hace lo que le place, sin arrepentirse, no piensa en ello, sino que disfruta. Y en última instancia, es feliz…”

El jefe del equipo de fuerzas especiales de la policía examina la puerta cuidadosamente. Se vuelve, mirando a sus hombres, y con una mirada ejecuta la orden: “Echen la puerta abajo”.

“… Y yo lo que quiero a fin de cuentas, querido público, es verlos a todos felices. Y a ti también Ed…”

La cámara deja de enfocar a Joker para realizar un plano del plató en su conjunto. Están todos “felizmente” muertos, incluido el presentador. Cámaras, realizador, público… todos presentan en sus rostros una aterradora mueca en forma de sonrisa, y los ojos fuera de sus órbitas.

El equipo especial de la policía, en el exterior, trata de echar la puerta abajo con un ariete sin demasiado éxito.

“… Pero sobre todo, Ed. Hay alguien especial a quien deseo ver muy feliz…”

Comienzan a aparecer los primeros abollones en la puerta.

“… Alguien muy importante para mí, sobre todo en estos últimos años... La persona en la que pienso cada mañana al despertar, y cada noche al irme a dormir…”

La puerta cae, y las fuerzas especiales de la policía cargan hacia el interior del plató, con las armas preparadas. Ante ellos se encuentran el espectáculo más sádico y desagradable que hayan contemplado.

“…Sí, Bats, viejo amigo. Ese eres tú. Sé que no puedes vivir sin mí. Que tu vida, sin gente como yo, carece de sentido...”

Todos muertos. Sentados en sus butacas, en la misma posición que estaban cuando se desencadenó el gas. Con aquellas sonrisas en sus labios, reflejando su sufrimiento mientras las carcajadas les arrancaban la vida.

“…Me necesitas… Me añoras… Soy la sonrisa que alimenta tus noches aburridas…Soy tu Buenos Días, América. El espíritu de todo aquello que eres y representas… ”

Abajo, en el plató, un maniquí a imagen y semejanza del Joker, con un magnetófono entre las manos, continúa su monólogo demagógico.

Y como colofón final, cargas explosivas suficientes para volar todo el edificio, recubriendo las paredes, y conectadas directamente a...

“…Dime, Bats… ¿No te hace feliz… que haya vuelto?”

Click.


Escrito por Atox

miércoles, 2 de abril de 2008

Conversaciones desde el Continuum Q

En lugar más de la imaginación, donde las leyes de nuestra realidad no se aplican, un lugar al que los mortales denominaban Continuum Q.
El ser conocido como “Q” se encontraba observando los acontecimientos que se están desarrollando en el plano mortal.
Q sintió como a su lado aparecía su vástago, al que se refería como Q Junior.

- Estos borg son duros de pelar. Tía Katty y sus amigos lo van a tener muy complicado para salir indemnes.- Observó Junior.- La Federación y los borg se han batido numerosas veces, quien sabe si esta será la última.

- La relación entre ambos bandos viene de mucho tiempo atrás.- Comentó Q haciendo aparecer la imagen de una nave.

- ¿Qué nave es esa?- Preguntó Junior.

- Se trata de la Uss Raven. Una nave científica tripulada por los Hansen. Un matrimonio de científicos que había escuchado historias referentes a una poderosa raza de seres cibernéticos de diversos pueblos diferentes, como los el-laurianos. Como es habitual en los “humanos” la curiosidad les llevó a querer saber más y se acercaron a los borg para estudiarlos. Fue el primer encuentro entre la raza humana y los implacables borg. Asimilaron a la pareja, así como a su hija pequeña, llamada Annika. Tú la conociste tiempo después como Seven of Nine.
- Seven, ¡Que mujer!- Apuntó Junior con una sonrisa lasciva.

- Hmmm Yo me quedo con Kathy, pero sobre gustos… El primer encuentro con la Flota Estelar fue gracias a mi intervención, aunque es de suponer que se habían encontrado de todas formas. El Capitán Picard de la Uss Enterprise me desafío, diciéndome que no necesitaban de mi ayuda en el espacio exterior. Le demostré su equivocación llevando a la Enterprise a enfrentarse cara a cara con un cubo borg. Sólo mi intervención evitó que acabasen en esa ocasión con ellos.

- Tu siempre tan solidario.- Observó irónicamente Junior.

- Ya me conoces, siempre altruista y velando por los demás…

- Aunque creo que caes en un error, ese no era realmente el primer encuentro con la Flota Estelar.- Comentó Junior.- Los borg retrocedieron en el tiempo, hasta el siglo 21, para impedir el primer contacto y que la Federación nunca llegase a crearse. Asimilando el pasado para destruir el futuro de su enemigo. Picard y su tripulación los siguieron y los detuvieron antes de que alterasen la línea temporal.
Casi cien años después, un grupo de científicos de la Tierra descubrieron en uno de los polos a un grupo de borg congelados, supervivientes de la batalla con los hombres de Picard. Tras reactivarse, los borg robaron una nave y pese a los esfuerzos del capitán Archer y la primera Enterprise consiguieron huir a espacio borg.
Q suspiró.

- Los viajes y paradojas temporales me dan dolor de cabeza.- Dijo Q.- Bueno, sea como sea, el siguiente encuentro con los borg, tras mi “intervención” fue cuando el colectivo capturó al capitán Picard convirtiéndolo en Locutus de Borg y liderando el ataque contra la Federación.

- ¿Locutus?- Preguntó Junior.

- Los borg nunca se han distinguido por tener buen gusto en poner nombre a las cosas, hijo mío.- Dijo Q poniendo cara de póker.- Su fiel tripulación lo liberó del colectivo, no antes de que acabasen con la mitad de la Flota Estelar en la batalla de Wolf 359.

- Y allí es donde Benjamin Sisko perdió a su mujer.- Interrumpió Junior.

- Sisko. Hacía tiempo que no recordaba ese nombre. ¿Sabes que una vez me pegó un puñetazo?- Dijo Q tocándose la mejilla pensativo.- En efecto, en la batalla, la nave donde servia Sisko fue destruida y su mujer y muchos de sus amigos y compañeros perecieron.

- Pero el ser detenida la invasión no les detuvo.- Dijo Junior.- Los borg y la Federación se volvieron a reencontrar.

- La siguiente vez fue un tanto diferente. Encontraron a un borg alejado del colectivo al que llamaron Hugh. Picard consiguió que “Hugh” se convirtiese en un individuo y lo devolvió con sus congeneres con la esperanza de contagiar esa individualidad a los borg.

- No tuvo mucho éxito el plan de Picard ¿verdad? - Inquirió Junior.

- No lo llamaría éxito, desde luego. Es cierto que un pequeño grupo de borg se volvieron individuos, pero se unieron a Lore, el hermano androide de Data y casi acaban con la Enterprise.

- Tras esto, fue Tía Kathy quien se las vio con ellos.

Q asintió.

- Los borg libraban una cruenta guerra con la especie 8472, una raza procedente de otra dimensión. Los borg estaban perdiendo la guerra y sus bajas eran innumerables. Hasta que apareció en escena la capitán Janeway y la Voyager. Kathy estaba en un dilema, en su camino a casa, tenían que traspasar territorio borg y además estaba la peligrosa especie 8472, que quizás no se conformarían con los borg y destruirían todo a su paso. Por lo que opto por aliarse con los borg para derrotarlos.

- Una decisión arriesgada.- Observó Junior.

- Desde luego. El Doctor de la Voyager encontró un arma biológica contra la especie 8472, al modificar nanosondas borg, por lo que si querían ganar su guerra, los borg no tenían más remedio que aliarse con la Voyager. Para negociar con ellos, se designo a Seven of Nine. Cuando la especie 8472 se retiró, los borg no cumplieron su parte del trato e intentaron hacerse con la Voyager. Janeway liberó a Seven del colectivo y huyó de los borg. Esa es mi chica, la capitán Kathryn Janeway.
- Se ganó un enemigo ese día.- Dijo Junior.- Un enemigo con el que a nadie le gustaría lidiar.

- Por supuesto. Los borg se entrometieron de nuevo con la Voyager cuando la Reina Borg capturó a Seven of Nine y sus compañeros tuvieron que realizar una peligrosa misión de rescate en territorio borg. Eso no detuvo a Kathy, con tal de rescatar a su tripulante seria capaz de cualquier cosa.

- Ah, la Reina Borg. No es nada agradable ¿verdad?- Dijo Junior torciendo el gesto.

- Para nada, no es una mujer a la que te gustaría llevar a cenar…- Inquirió Q.- Había una mutación genética recesiva en los borg que les daba la capacidad de crear un mundo virtual y de vivir en él, libres de la mente colmena del colectivo, como individuos independientes, mientras se encontraban en su ciclo de regeneración A la creación virtual la llamaban la “Unimatrix Cero”.- Comentó Q.- En esa realidad virtual, recuperaban su identidad y podían interaccionar entre si. La mutación no era habitual y solo un borg de cada millón tenía posibilidad de tenerla.

- La Reina Borg fue consciente de lo que estaba ocurriendo e intento localizarlos como fuese para eliminarlos, ya que amenazaban la integridad del colectivo. Algunos integrantes de la Unimatrix Cero contactaron con la Voyager a través de Seven, que había pertenecido a la Unimatrix en su época de borg. Les pidieron ayuda para liberarse de una vez y por todas del colectivo antes de que los localizasen y los exterminasen.
- Buff, Eso seguro que el dolió, un duro golpe para la frío y calculadora Reina Borg.- Dijo Junior.
- Antes de volver a enfrentarse con la Reina, tuvieron una experiencia un poco menos desagradable con los borg. En su viaje, se cruzaron con un cubo borg averiado y cuya tripulación había perecido por completo, excepto unos tiernos e inocentes niños borg que salieron de la cámara de maduración antes de tiempo. Los niños se quedaron en la Voyager como refugiados. A uno de ellos lo conociste muy bien.
- ¡Icheb!- Exclamó Junior entusiasmado.- Mi buen amigo Icheb, tendré que hacerle una visita un día de estos.
Q Carraspeó.
- No te interrumpo más, sigue con lo que estabas contando, Q.- Dijo Junior.
- El último encuentro entre los borg y la Voyager fue cuando localizaron en el interior de una nebulosa la red transfactorial borg. Una serie de pasadizos transfactoriales que permitían a las naves borg ir a cualquier lugar de la galaxia. Ayudados por una Janeway de un futuro alternativo, Kathy y su tripulación consiguió volver a casa y aparentemente acabar con los borg. Por desgracia para ella no fue así, tal y como esta comprobando.
- Seria realmente aburrido si toda la galaxia fuesen borg. Nadie sabría decir nada más que “la resistencia es fútil” por cada rincón del espacio ¡intolerable!- Exclamó Junior. ¿Dónde encontraríamos diversión entonces?
- Si. Los borg no son precisamente unos seres muy divertidos, no.- Dijo Q encogiéndose de hombros.
- ¿No podríamos resolverlo todo? Ya sabes, un chasquido de dedos y guerra resuelta.- Dijo Junior entusiasmado.- Seguro que Tía Kathy nos lo agradecería.
Q negó con la cabeza.
- Hace no tanto tiempo no me lo hubiese pensado antes de actuar. Sin embargo, el Continuum Q se ha vuelto muy estricto en lo referente a nuestra intervención. Y créeme, el precio a pagar por ayudarlos seria muy caro. - Dijo Q pensando en cuando lo castigaron privandolo de sus poderes.

Junior resopló malhumorado.

- Al menos podemos observar como transcurren los acontecimientos como espectadores de lujo. ¿Crees que lo conseguirán?
- Quien lo sabe, hijo mío, quien sabe. Aunque algo me dice que no estarán solos ante el peligro.- Dijo Q guiñándole un ojo.

- ¿Donde nos quedamos? ¡Ah, si! La batalla por Evora.- Dijo Junior chasqueando los dedos.

Sigue las Guerras Borg en el Star Trek Voyager#21

martes, 1 de enero de 2008

Los 4 Fantásticos: Creer en Dios

Un relato de Gabriel Romero, previo a su entrada en la serie en el nº14 de la serie regular de los 4 Fantásticos, disfrutadlo:

-Creer en Dios
-¿Reed? ¿Estás ahí?

La hermosa mujer de rubio cabello y ojos azules salió a la terraza. Y allí, a lo lejos, volcada sobre la alta barandilla de metal, contempló la silueta borrosa y enjuta de su marido.
Sonrió, con esa conocida figura llenando sus retinas y su mente, y paseó tranquila sobre las inmaculadas baldosas de la azotea. El Edificio Baxter contaba con uno de los más impresionantes miradores de todo Nueva York (y eso es decir mucho), ideado por la propia Susan Storm en el mismo momento en que descubrió los planes de su marido para mudarse a aquel frío y súper-tecnológico rascacielos.
De vez en cuando hacía falta una mano femenina que templase las machadas de sus viriles compañeros.

Si fuera por ellos, ahora en la azotea no habría más que una pista de aterrizaje y los robots que la cuidan. Y en cambio, gracias a Susan, en esta noche inolvidable podían contemplar el río Hudson como nadie en el mundo, y el Empire State Building, y a lo lejos el Puente de Brooklyn.
La felicidad de estar en casa…
Y ahora, por fin, era el momento para disfrutarlo.
Una de sus más terribles aventuras había concluido, y el miedo aún permanecía en sus corazones. Pero se obligaban a sí mismos a no demostrarlo.
Susan Storm Richards paseó con deleite por la inmensa terraza, contemplando extasiada las brillantes luces de la ciudad que nunca duerme, y se apoyó descuidada en la hermosa baranda, junto a su marido.

- Hola.

El científico volvió sus ojos soñadores hacia ella, como si regresara de un viaje de diez siglos por el cosmos, en los que no hubiera contemplado jamás a otro ser humano. Y ella sonrió, al devolverlo bruscamente al mundo real. Reed Richards se la quedó contemplando, y pronto la calidez volvió a su mirada, y rió también. Abrazó a su esposa, y la besó en una mejilla con ternura.

-Hola, preciosa. ¿Cómo me has encontrado?

No fue difícil. El sistema de seguridad nos rastrea continuamente. Puede que te hayas quitado el uniforme y subieras a la terraza para estar solo, pero sigues dentro del Edificio Baxter. Tú deberías saberlo… eres su creador.

-Sí, desde luego * respondió él, en tono triste *. ¿Qué tal los niños?

- Ben les ha leído un cuento, y ya se han dormido. Están felices de volver a casa, y yo también. No creo que les queden recuerdos de esta noche…

Mister Fantástico se giró hacia la baranda, y miró a las estrellas.

- Eso espero…

- Reed… te conozco… y no tienes que sentirte culpable de lo que ha pasado.

-Cariño… yo… se supone que tenemos que protegerlos, para eso somos sus padres… y en cambio no dejan de estar en peligro.

-Querido, ya hemos hablado de esto muchas veces. Somos una familia, y como tal nos protegemos mutuamente, pero también somos superhéroes, y nuestro deber al mismo tiempo es proteger a todas las demás familias del mundo. Cuando gente como Terrax, Galactus o Diablo intentan dominar este planeta, alguien debe interponérseles… y ese alguien somos nosotros.

- Lo sé… estoy de acuerdo contigo, Sue. Es la misma vieja conversación que llevamos diez años teniendo, casi desde que nos convertimos en Los 4 Fantásticos… pero esto es diferente.

» En el universo hay muchas fuerzas que sé que no entiendo, poderes más allá de la imaginación humana, y a los que debemos combatir si queremos que el mundo sobreviva. Y me esfuerzo día a día por superarme. No es fácil pelear con seres como Galactus, los Inhumanos o Él. Pero al menos sé que juegan con las mismas reglas que yo, y que si estudio lo bastante, algún día podré reducir la distancia que nos separa, aunque siga siendo inmensa.
» Pero esto de hoy… Hemos viajado a una realidad diferente a cualquier otra, en la que las reglas inmutables de la ciencia son como papel mojado, y sus habitantes se entretienen rompiéndolas. Allí no somos más que peleles, títeres de un poder mágico que no rinde cuentas a nadie, y que por mucho que estudie, nunca podré llegar a entender. Y eso pone en peligro a nuestros hijos, y al resto de la gente de la Tierra. ¿Entiendes ahora cómo me siento? ¿La frustración… la… impotencia?

-Reed.-dijo ella, con una sonrisa de infinita ternura- Puede que seas el hombre más inteligente del mundo, pero no de todos los mundos. ¿Y eso es tan terrible? Incluso a ti te viene bien de vez en cuando un poco de humildad.

El científico sonrió. Sabía que su mujer sólo intentaba distraerlo, que se despreocupara un poco, al menos de momento. Pero esa angustia iba a seguir ahí, aunque lograra disimularlo. Y ella lo sabía.
Susan Richards contempló las mismas estrellas, y en su cabeza rondaban pensamientos similares. El miedo a lo que no podía ser derrotado…

- ¿Tú crees en Dios, Reed? - Preguntó de repente.

- ¿Cómo? ¿A qué te refieres?

- Ya sabes… a un ser superior que domine toda la Creación, y que conozca y juzgue nuestros actos.

- ¿Alguien como el Vigilante? * Respondió él, con una media sonrisa.

- No te burles de mí, listorro. Sabes perfectamente de lo que hablo.

Richards miró hacia el infinito, y se puso serio de nuevo, mientras su increíble cerebro trabajaba.

- No lo sé, cariño. Yo soy un científico, y como tal no puedo aceptar lo que no haya sido demostrado. Pero en estos diez años de aventuras hemos visto maravillas que nadie creería, y cientos de seres cuyo poder e intelecto están muy por encima de nosotros. ¿Me preguntas si hay alguien que lo empezó todo, y que ahora es rey de la Creación? Tal vez. Es la vieja historia del “reloj sin relojero”. Tuvo que haber un dedo que apretara el botón de activación del Big Bang. Tirar la primera ficha de todo el dominó…

- Pero, si es así, ¿qué ha hecho desde entonces? Yo no veo que cuide de sus hijos… ¿O sólo apretó el botón y ahí terminó su trabajo?

- No creo que sea yo el más adecuado para contestar preguntas metafísicas, Sue. De eso sabe mucho más Stephen. Pero… tal y como yo lo veo… si existe Dios, nos ha hecho dos regalos de un valor incalculable: las reglas de la ciencia (por las que sabemos que se rige todo el universo, y los incontables seres que lo pueblan), y la libertad, con la que podemos llegar a dominar el universo a nuestro antojo.
» Piensa el valor que tiene realmente. Los hombres somos los únicos que podemos llegar a elegir nuestro propio destino. Ni siquiera dioses como Uatu o los Celestiales pueden. Ellos son esclavos de su propia naturaleza superior, y en cambio nosotros tenemos el arma más poderosa de todo al universo: la voluntad humana.

- Ya… Pero entonces, si Dios es tan generoso, ¿qué sentido tiene el Infierno? ¿Por qué imaginar un sitio tan horrible, en el que las almas sufran torturas infinitas para siempre? ¿Eso no es crueldad?

Richards la abrazó fuertemente, la apretó contra su pecho. Sabía con toda certeza las agonías por las que estaba pasando su mujer… porque él sentía las mismas.

- Sé lo que te ocurre, cariño. Sufres por todo lo que tuvimos que ver allí abajo, ¿verdad? El dolor, la tortura sin sentido, la agonía eterna… ¿Y no crees que hay seres que tal vez lo merezcan? Víctor, por ejemplo. ¿O piensas que, después de todo lo que ha hecho, el Doctor Muerte será perdonado e irá al cielo?

- No, supongo. Pero tampoco tengo claro si me gustaría ver eso cuando muera. ¿Es que al final es todo lo que nos espera en la otra vida: un juicio de buenos y malos? Una mano enorme que separe a unos de otros…

- No lo sé. No tengo ni idea de lo que nos espera, por eso me da tanto miedo. Pero… supongo que todo tiene un precio. Si hemos sido tan afortunados de recibir el don de la libertad, algo deberemos pagar a cambio, ¿no? El hombre debe responsabilizarse de sus actos, buenos y malos. Así que me gusta pensar que, cuando el tiempo que nos han dado se termine, habrá algún tipo de… juicio moral en la otra vida. Una forma de criba que nos diga si empleamos bien estos años. Es la única forma de que esta vida sea justa. Si no lo hay, si da lo mismo que hayas actuado bien o mal, ¿qué sentido tiene todo el universo? ¿Para qué nos sirve la libertad si es igual lo que hagamos con ella? No… tiene que haber algún modo de retribución…

La Mujer Invisible sonrió, y besó en la mejilla al científico.

- Nunca creí que escucharía al gran Mister Fantástico dando un discurso moral…

- ¿Por qué? ¿Me ves demasiado metido en mi mundo de probetas y ensayos clínicos para pensar en la ética de lo que hacemos? La ciencia es ética, Sue. La ciencia debe estar sometida a la ética de la humanidad, o sólo cometeremos atrocidades, como el Enclave o el Hombre Topo. Trabajamos para mejorar a toda la Humanidad, no para mejorarnos a nosotros mismos. Y creo que, si existe un Dios, se sentirá complacido al observarnos. Einstein dijo una vez que “Dios no juega a los dados con el universo”. Stephen Hawkings le rectificó años después, con su frase de que “Dios no sólo juega a los dados con el universo, sino que a veces los arroja donde nadie puede verlos”. Yo prefiero pensar que hay algo esperándonos ahí fuera, y que le gusta lo que hacemos con la libertad que nos ha regalado.

- Es usted un poco presuntuoso, ¿no, doctor Richards?

- Bueno… puedo serlo un poco, ¿no crees? ¿No me dices siempre que soy el hombre más inteligente del mundo?

- Eso es sólo amor de esposa.

Rieron, se abrazaron, y se fundieron en un eterno beso sobre las azoteas de Manhattan. Justo en ese momento, empezó a nevar.

- ¡Vaya! - exclamó Mister Fantástico.- Ya no es época de nieves, pero qué bien sienta un poco de frío, después de haber pasado tanto calor…

- Sí, pero mejor lo vemos abajo, junto a la chimenea, ¿no te parece?

Él la rodeó por la cintura, tres veces, con su brazo extensible, y caminaron juntos hasta el ascensor. Podían estar tranquilos. Eran felices, y estaban seguros. El mal había sido derrotado… por ahora.


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